Hay demasiadas cosas que me inspiran para escribir esto, pero son tantas que no estoy seguro de por dónde empezar y ni siquiera si podre nombrarlas todas. Fueron varios factores que se fueron presentando de una forma que me impresiona. No todos los tenían en claro, o no los había pensado desde este punto de vista al momento en el que me sucedían, pero ahora voy relacionando cosas que me pasaron hace ya bastante tiempo y eventos más recientes.
Lo que me hizo empezar a analizar las cosas desde este punto de vista fue un ensayo para clase de francés, en el que hablaba sobre mi opinión ante el derecho de los homosexuales para casarse. (El cuál incluiré y desarrollaré un poco más en otra entrada)
Mi posición fue a favor del matrimonio, pero sentí que no pude expresar todo lo que quería ni la esencia de mis fundamentos, principalmente debido a la barrera que tuve que afrontar al escribir un ensayo en un idioma que no tengo mucho tiempo de conocer y no se me ha facilitado tanto.
Lo que me sorprendió al momento de escribir dicho ensayo fue un argumento que utilicé al momento de relacionar el amor, y la frase decía algo más o menos como: “…ir contra el amor entre dos personas sería un crimen para mi…” y me detuve a pensar por un momento, ¿Qué es el amor para mí realmente?
Me resulta difícil creer que haya alguien capaz de decir si el amor entre dos personas es sincero y verdadero. No veo quién pueda juzgar realmente esto con exactitud.
El amor verdadero no es egoísta, es realmente desinteresado. Y no hablo del amor de pareja que puede llegar a ser realmente egoísta, hablo del amor por la vida y todo lo que conlleva. La capacidad de poder fascinarse por todo lo que nos rodea; de admirarlo, apreciarlo, quererlo e incluso adorarlo.
Para poder amar necesitamos tratar de comprender las cosas con el corazón, incluidos nosotros mismos, para amar no es necesaria la razón, solo tener el alma libre y dispuesta a mezclarse con la energía pura de los demás y lo demás.
Darnos cuenta de las maravillas que tenemos junto a nosotros día con día, cuestionarnos por qué están en el preciso lugar en el que están, que representan en nuestra vida y cómo se relacionan con nosotros.
Llegar a querer todo lo que nos rodea y hacerlo una parte de nosotros mediante la compresión, el cariño y el respeto mutuo… ¿Por qué creemos que podemos amar a otro ser cuando no podemos amar a la Madre Tierra que es quien nos dio la vida y el hogar? Creemos que podemos amar; ¿Pero nuestro “amor” es realmente desinteresado?
No soy ningún experto en estas cuestiones y quiero creer que hay gente que realmente encuentra su alma gemela y es feliz amándola y complementándola por el resto de la eternidad, pero con todos los divorcios que hay, la fijación con el sexo, la necesidad social de definir un género por medio del sexismo (decir que un hombre es hombre por todas las mujeres que consigue o que una mujer es mujer por todos los hombres que atrae, y decir que esto es asunto amoroso) me pongo a pensar que actualmente son contadas las parejas que realmente se aman.
Creo que el amor debe de ser visto como una energía, como una fuerza que nos impulsa día con día y nos ayuda a vivir realmente la vida; a apreciar a todo ser que nos rodea y a respetarlo como es debido.
Y si esta energía es pura y sincera, si es lo que nos motiva a vivir día con día, entonces cuando la gente dice que el amor es cruel no pienso que estén diciendo la verdad, lo que puede ser cruel es enamorarse y no ser correspondido, pero amar jamás puede ser algo cruel; amar a otra persona sin importar lo que pase, dejarla ser y poder ser feliz por el simple hecho de ver a esa persona especial siendo feliz es algo en lo que no cabe lugar el odio, el resentimiento o el desprecio.
De hecho creo que tener la capacidad de amar es algo bastante satisfactorio (a mi punto de vista personal), si no se es correspondido no tiene mucha importancia porque el amor no siempre necesita ser recíproco al mismo nivel.
Si el amor es visto de esta manera, a mi gusto no veo forma de que el amor se pueda agotar en algún momento, cuando se ama realmente a una persona, el hecho de que estemos lejos de ese ser especial no significa que lo amemos menos, y mucho menos dejaremos de amar debido al tiempo que transcurra.
No creo que el amor pueda ser descrito tan fácilmente, es algo que va más allá de nuestra compresión (o por lo menos de la mía), pero que simplemente sentimos y tenemos todo el tiempo en nosotros (estemos conscientes o no de él.)
Si amamos de verdad, si amamos la vida y todo lo que nos rodea, entonces estoy seguro de que se puede generar algo con beneficios infinitos para la humanidad, es por esto que escogí la frase “Life is short, love is not”, a pesar de que nuestra vida en el plano material deje de existir el amor que sentimos jamás dejará de estar ahí, el amor que tenemos por otras personas y por el planeta nunca dejará de existir.
El amor verdadero nunca se extingue.