martes, 19 de enero de 2010

Ciencia y religión

Pensando y tratando de reflexionar sobre unos de los aspectos más importantes que he aprendido en estos últimos días sobre la vida, me he decido a tratar de desarrollar mi relación entre la ciencia y la religión.

Tratar de comprender esto me ha resultado bastante difícil, ya que desde pequeño había conocido a ambas como aspectos totalmente diferentes y que se refutaban el uno al otro.

Pero ahora he abierto mi mente a nuevas perspectivas y creo que en vez de refutarse cosas la una a la otra, se las confirman pero con diferentes términos.

Para poder explicar más a fondo esto, primero contestaré una pregunta que me fue asignada en una de mis clases. La respuesta será expuesta a debate y es probable que cambie o agregue nueva información en una entrada posterior.

¿Es la actividad científica y tecnológica por sí misma la solución a los problemas de la humanidad?

No, podría serlo, pero por sí misma actualmente no lo es. La actividad científica se basa principalmente en hechos que son “ciertos” y comprobables. La actividad tecnológica puede ser vista como la aplicación de la ciencia.

La ciencia y la tecnología son necesarias para ciertas cosas, pero no son el único camino o la única realidad que puede existir.

Para poder explicar por qué digo que si podría ser la solución por sí misma, necesito marcar mis puntos de vista sobre la ciencia.

La ciencia puede ser expresada principalmente por las matemáticas, un lenguaje bastante amplio y que de acuerdo a sabios como Pitágoras, nos rodean todo el tiempo. Pero lo que ha sido rescatado de él y de sus discípulos va más allá de las matemáticas a las que la mayoría de nosotros estamos acostumbrados, les veían un significado mayor, algo celestial y se creía que sin comprender las matemáticas en su forma pura, jamás se podría llegar a la perfección.

Si consideramos a las matemáticas como un lenguaje de la naturaleza que el ser humano interpretó con ciertos símbolos, se podría decir que las matemáticas; idioma de la ciencia; son simplemente otra forma de comprender la vida aparte de la religión y el arte.

Pero actualmente debido a los conflictos que han existido entre estos aspectos, principalmente ciencia y religión, es difícil poder vincularlos a falta de conocimientos como los que poseían los antiguos pensadores.

Retomando el ejemplo de Pitágoras, se cree que él fue producto de la relación de su madre con un Dios, el joven fue instruido en el arte, la filosofía y las artes físicas desde que era pequeño. Conoció más religiones aparte de la suya y logró obtener un punto de vista más amplio por lo que se le pudo haber facilitado la comprensión de ciertas cosas y desarrollar teorías como la del número áureo. El tenía una perspectiva muy diferente a la que adquirimos actualmente en nuestras escuelas.

Ahora para mí la ciencia se basa más en conocer el porqué de las cosas, en tratar de saber la naturaleza de los fenómenos que nos rodean, y en cierta forma antes si se trataba de hacer eso para poder comprender nuestro entorno, pero creo que ahora se ha perdido la parte útil de esto.

Podríamos saber el porqué de todo, pero a fin de cuentas no lo estaríamos utilizando para crecer como personas, simplemente lo utilizaríamos para poder prolongar nuestra vida o tratar de adaptar nuestras nuevas costumbres a la Tierra sin hacerle tanto daño, pero esto al paso al que vamos no parece ser posible.

El “mal” que las matemáticas le podrían hacer al hombre había sido advertido, desde el año 400 a.C. San Agustín había dicho:

“El buen cristiano debe estar alerta en contra de los matemáticos y todos quienes hacen profecías vacuas. Existe el peligro de que los matemáticos tengan pacto con el demonio y la misión de ofuscar el espíritu del hombre para confinarlo en los linderos del infierno.”

Esto puede ser interpretado como que las matemáticas simplemente se encargarían de conocer lo terrenal y el hombre no alcanzaría la divinidad si se concentraba simplemente en esta ciencia.

También Blas Pascal en 1660 escribió una carta que decía:

“Hablando libremente de las matemáticas, diré que las considero ejercicio supremo del espíritu; pero al mismo tiempo las sé tan inútiles, que hago poca distinción entre el hombre que sólo es matemático y el artesano común. También, las llamo la profesión más hermosa del mundo, pero no son más que una profesión; y he dicho a menudo que es bueno hacer el intento, pero no el usar nuestras fuerzas: yo no daría ni dos pasos por las matemáticas, y estoy convencido de que usted comparte mi opinión.”

Si las matemáticas son naturales y las tomamos como la base o el lenguaje de la ciencia, ¿No existe un fuerte vínculo entonces entre ciencia y religión?, ¿No sería la ciencia un intento del hombre por explicar la vida y la religión a un nivel racional subconsciente?

Las matemáticas al parecer pueden ser comprendidas muy fácilmente por ciertas personas, no soy una de ellas, pero los que sí pueden la describen como algo que simplemente se basa en la lógica. Y para mì algo que tenga tanta sensatez solo puede provenir de la naturaleza, y a fin de cuentas nosotros estamos íntimamente ligados con esta.

Hare una breve pausa para explicar lo siguiente

Creo que nuestra alma es capaz de percibir e interpretar las energías que nos rodean. El alma es la energía que se nos presta para poder aumentar las capacidades del cuerpo y la mente. Una vez que se pasa a mejor vida la potencia de la mente y el cuerpo se mantienen presentes pero se debilitan.

Creo que debe ser posible agrandar estas fuerzas una vez que la persona conocida ha dejado de existir en nuestro plano terrenal, y de esta manera se podría tener acceso a conocimientos esenciales para la vida.

Englobando todo lo dicho anteriormente, la ciencia puede ser simplemente otro camino para tratar de comprender la vida y crecer como persona, pero debido a la creencia que se tiene sobre el concepto de ciencia actualmente es imposible que la actividad científica y tecnológica sean la solución a los problemas de la humanidad.

Si se tuviera un poco más de tacto y se tratara a la ciencia y a la religión como iguales respetando sus diferencias, se podría tener una mayor comprensión y tal vez se podría llegar a un punto de fusión en el cual se pudieran resolver los problemas. Pero ese punto de fusión sería el hombre ya que el hombre sirve para conocerse a sí mismo y a lo que lo rodea.

Sin más que decir por el momento, y esperando el debate, me despido :)

P.D.: Los libros consultados fueron “Matemáticas para los estudiantes de humanidades/Morris Kline”, “The constants of Nature/ John D. Barrow” y “Grandes Biografías- Pitágoras/ Patricia Caniff.

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